Las armas nucleares: El desarme es cosa del pasado

Las armas nucleares: El desarme es cosa del pasado

El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz advierte de una nueva carrera armamentística mundial, con el avance de China. Los activistas antinucleares se han convertido en una figura solitaria.

Todos los martes, Rudiger Lancelle se subía a su coche y se dirigía a la Base Aérea del Bundeswehr en Buchel, Alemania Occidental. El activista por la paz, de 83 años, se sentaba en una silla de camping frente a la puerta y se levantaba.

En Buchel se almacenaban unas 20 bombas nucleares que iban a ser utilizadas en el ataque de los pilotos de caza alemanes. Lancelle protestó contra esta llamada “división nuclear”.

Sólo seis meses después, los activistas por la paz como Lancelle parecen tener a la mayoría de los alemanes de su lado. “Alemania libre de armas nucleares” también se fijó como objetivo de un nuevo gobierno de izquierdas entre los socialdemócratas, los verdes ecologistas y los demócratas libres neoliberales. Tras el ataque ruso a Ucrania y las amenazas nucleares de Moscú, ahora parece que hay agua pasada.

En una reciente encuesta encargada por la emisora pública ARD, el 52% de los encuestados se mostró partidario de almacenar armas nucleares estadounidenses en Alemania. Del 30 de mayo al 1 de junio se entrevistó a más de 1.300 personas. En una encuesta similar realizada hace un año, sólo era el 14%.

¿Están aprendiendo los alemanes a amar la bomba? Para Lancelle, eso parece: “Siempre pongo una silla junto a la mía para invitar a la gente a hablar. Pero hasta ahora, nadie ha venido a decir: sí, tienes razón”.

Nuevas armas para el arsenal nuclear

A partir de 2023, las armas nucleares de Buchel serán sustituidas por el nuevo modelo B61-12. Esta moderna bomba no sólo puede ser guiada hasta el objetivo, sino que tiene un rendimiento variable que va de 0,3 a 340 kilotones (la bomba “Fat Man” lanzada sobre Nagasaki era de 25 kilotones). Los críticos temen que esta variabilidad pueda reducir el umbral de inhibición para utilizar realmente esta arma.

Estados Unidos está gastando unos 10.000 millones de dólares para modernizar sus bombas nucleares. Alemania, por su parte, está invirtiendo miles de millones de euros en nuevos aviones F-35 para transportarlas.

La tendencia es general, según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), que el lunes publicó un importante informe en el que advierte de una nueva carrera armamentística nuclear.

En él se constata que, tras décadas de desarme nuclear, todas las potencias nucleares gastan actualmente mucho dinero en nuevas cabezas nucleares y sistemas vectores asociados, como misiles de largo alcance, barcos, submarinos y aviones.