La calidad de vida de los mexicanos ha presentado un deterioro considerable durante la administración del presidente Felipe Calderón, pues el alza en el precio de la canasta básica ha rebasado una vez más al incremento anual al salario mínimo general.
Cómo negar lo innegable si los productos de la canasta básica reportaron un aumento desmedido y no parece haber control, pues tan solo por citar un ejemplo el precio de la tortilla ha aumentado un 200 por ciento en lo que va de la administración federal.
En comparación, el salario mínimo de los mexicanos ha registrado una incremento de apenas el 11 por ciento en el mismo período de tiempo, dando como resultado carencia de alimentos y servicios en los hogares de las familias mexicanas y perdida en el poder adquisitivo de los mexicanos.
De acuerdo con datos de Profeco, entre los productos que han sufrido aumentos más marcados está el huevo, que pasó de costar 13.13 pesos al inicio del sexenio a 21.20 pesos, un aumento de 7 pesos o un 63 por ciento para ser mas exactos. Otro ejemplo, mientras que el aceite doméstico pasó de 9.44 a 22.50 pesos, un aumento de 47.2 por ciento.
De acuerdo con el banco central, la canasta básica de nuestro país abarca 80 conceptos genéricos y está integrada básicamente, por alimentos elaborados, bienes administrados y concertados y medicamentos, mismos que se encuentran detallados en la matriz de ponderadores del Índice Nacional de Precios y Cotizaciones (INPC).
"Impacto del Incremento en Precios en el Poder Adquisitivo del Salario Mínimo, en el Gobierno de Felipe Calderón"
En abril de este año la Universidad Autónoma de México (UNAM) publicó un estudio titulado "Impacto del Incremento en Precios en el Poder Adquisitivo del Salario Mínimo, en el Gobierno de Felipe Calderón". Este documento revela que en lo que va del sexenio, el frijol se ha incrementado 129 por ciento, el azúcar 121 por ciento, el aceite 125 por ciento y el huevo 89 por ciento.
Además, según datos revelados por la máxima casa de estudios de los mexicanos, apenas a tres años de iniciada la administración calderonista se ha agravado por mucho el problema de la precarización de las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos.
Destaca el documento que el 4.85 por ciento de aumento al salario mínimo que entró en vigor el 1 de enero de 2010, se fijó tomando como referencia la inflación estimada para el presente año. Sin embargo, y como era de esperarse tal aumento no correspondió al alza real de los precios de los bienes y servicios básicos, como lo son la gasolina, electricidad y el gas.
El fracaso de las políticas económicas del gobierno federal, han contribuido al deterioro de vida de los mexicanos. El aumento desmedido de los productos básicos no han hecho más que hundir a más familias mexicanas en el abismo de la pobreza y la carencia de beneficios, dejando para otro día a aquel presidente del empleo.
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